Una o dos veces por semana, prepara una mascarilla con aproximadamente dos cucharaditas colmadas de Mascarilla Purificante y la misma cantidad de agua. La consistencia debe ser suave y cremosa. Aplica en el rostro, cuello y, si es necesario, en el escote. Evita el contorno de los ojos. Si la piel es normal, mixta o grasa, retira la mascarilla después de unos 10 minutos enjuagando abundantemente con agua tibia o con una esponja cosmética bien humedecida. Si la piel es más bien seca o sensible, aplica la mascarilla en una capa más fina y retira suavemente después de 3-5 minutos. Para preparar la piel de manera óptima para esta limpieza profunda, recomendamos utilizar previamente el Baño de Vapor Facial.