La historia de Blundstone comienza en la segunda mitad del siglo XIX en una pequeña isla al sur de Australia llamada Tasmania, un lugar conocido por sus paisajes salvajes, su creatividad y su independencia, todo lo que constituye el ADN de Blundstone aún hoy. Una joven pareja británica, John y Eliza Blundstone, se instala allí y se dedica a la fabricación de zapatos simples para equipar a los nuevos habitantes. Desde entonces, muchas cosas han cambiado y la marca diseña una amplia gama de botas reconocidas por numerosos seguidores en todo el mundo. Lo que no ha cambiado es nuestro compromiso de crear zapatos elaborados para todos los usos: trabajo, ocio o aventura. Con sede en Tasmania desde hace más de 150 años, Blundstone produce botas que ahora son usadas y apreciadas en todo el mundo, y sigue inspirando confianza hoy en un producto excepcional. Blundstone - Donde sea que la vida me lleve